De Coronel Suárez al modelo de franquicia: cómo Credit Finanzas convirtió un emprendimiento familiar en un negocio escalable

La empresa combina innovación financiera y oportunidades de inversión predecibles

En plena pandemia, mientras la economía argentina se enfrentaba a uno de sus escenarios más inciertos, Emiliano Schenfelt decidió regresar a su ciudad natal, Coronel Suárez, y transformar su experiencia en construcción en un proyecto financiero. Así nació Credit Finanzas, una empresa de crédito personal y comercial que, cinco años después, atendió a más de 8.000 clientes y se prepara para expandir su modelo de negocio mediante franquicias.

El crecimiento del negocio fue de manera orgánica. Durante los primeros años, la operatoria se desarrolló de manera manual y con fuerte aprendizaje en campo. Con el tiempo, la compañía sistematizó procesos, definió criterios de evaluación crediticia y profesionalizó su gestión, hasta consolidar una estructura preparada para ser replicada en otras plazas.

Franquiciar no fue una decisión inmediata. Primero necesitábamos comprobar que el modelo funcionara en condiciones reales, atravesando distintos escenarios económicos. Una vez que los procesos estuvieron ordenados y el riesgo controlado, entendimos que el negocio podía escalar sin perder consistencia”, explica Emiliano Schenfelt, fundador y director de Credit Finanzas.

Hoy, el negocio combina créditos personales, comerciales y adelantos de dinero con cheques, lo que genera un posicionamiento de cada sucursal como un punto financiero de referencia local.

Franquicia: aprendizaje probado como ventaja competitiva

El esquema de franquicias se basa en procesos estandarizados, manuales operativos y sistemas propios que definen de manera anticipada la viabilidad de cada operación, en términos de monto, plazo y condiciones. La gestión de riesgo ocupa un rol central, con protocolos específicos de prevención de estafas y control de mora, desarrollados a partir de la experiencia acumulada.

Desde la empresa señalan que el principal diferencial del modelo radica en la curva de aprendizaje ya recorrida. En un sector donde los errores iniciales suelen tener costos elevados, el formato de franquicia traslada al inversor una estructura probada, con flujos comerciales y de backoffice definidos. La unidad de negocio fue diseñada con una estructura liviana, operable con equipos reducidos y sin necesidad de grandes superficies comerciales.

Para los inversores, el atractivo del modelo se explica por la combinación de una estructura de costos acotada, demanda estructural de crédito y previsibilidad de ingresos. El negocio no depende de un único ciclo económico: en contextos de contracción, el crédito se utiliza para sostener consumo o actividad; en escenarios de crecimiento, se destina a la expansión productiva. Las tasas se pactan por contrato, lo que permite proyectar flujos de caja mensuales y administrar el capital de trabajo con criterio financiero.

La inversión inicial es de U$S 125.000, que incluye el derecho de franquicia, el capital de trabajo destinado a la cartera de préstamos y la edecuación del local. El punto de equilibrio se alcanza entre el segundo y tercer mes de actividad y el retorno de la inversión está proyectado en un plazo aproximado de 18 meses, manteniendo activa la cartera.

Expansión y foco regional

El perfil de franquiciado buscado es el de un inversor activo o semi-activo, con orientación comercial. “Más que conocimiento técnico en finanzas, lo que realmente hace la diferencia es el perfil vendedor y relacional: alguien que sabe moverse en su localidad, construir vínculos y desarrollar relaciones comerciales”, indica Schenfelt.

La estrategia de expansión contempla un acompañamiento directo desde el inicio. La empresa junto a la consultora Canudas, especialistas en franquicias –encargada del desarrollo de la red- participan activamente en la capacitación operativa, la implementación de procesos y el lanzamiento comercial en cada localidad, con foco en la captación de clientes y el lanzamiento comercial en cada localidad, con foco en la captación de clientes y el posicionamiento inicial.

Desde la empresa proyectan abrir entre cuatro y cinco franquicias este año. Su estrategia prioriza el crecimiento selectivo en la región antes de expandirse a otras provincias, buscando consolidar una red integrada con estándares comunes, economías de escala y control operativo.