Jumping Club apuesta al crecimiento: el modelo de fitness que combina negocio, comunidad y familia sale a franquiciar

La empresa avanza en su expansión con un modelo de franquicias que demanda una inversión inicial desde U$S 38.000 por unidad. Con cuotas mensuales de entre $45.000 y $67.000, estima un recupero de la inversión en un plazo de 12 a 18 meses.

Jumping Club nació en 2017 en Mendoza con el objetivo de introducir y posicionar una disciplina de fitness que utiliza botas de rebote como eje de entrenamiento. La iniciativa nació en un contexto en el que esta práctica ya mostraba crecimiento en otras provincias, pero aún no tenía presencia consolidada en esa plaza. A partir de ese escenario, la marca abrió su primera sede en Godoy Cruz, donde en dos meses alcanzó más de 300 socios activos.

“Detectamos que existía una oportunidad, el mercado estaba evolucionando hacia propuestas experienciales, pero aún había poca oferta que combinara entretenimiento y sentido de comunidad”, señala Laura Dean, directora y fundadora de la marca.

La decisión de replicar el negocio surgió luego de varios años de crecimiento y con un modelo ya validado en operación. En 2020, la empresa evaluó avanzar con un esquema de franquicias, aunque ese proceso fue interrumpido por la pandemia. Durante ese período, la marca analizó el comportamiento de sus usuarios y observó continuidad en la actividad, lo que reforzó uno de los ejes del formato: la permanencia de los socios.

Modelo de negocio de Jumping Club


A partir de 2023, Jumping Club retomó el plan de expansión con un enfoque centrado en fortalecer los procesos, estandarizar la experiencia y consolidar la estructura del negocio. A fines de 2025, inauguró una segunda sede en Nordelta, en la provincia de Buenos Aires, lo que le permitió observar que el modelo era replicable en nuevas ubicaciones y avanzar en el desarrollo del sistema de franquicias. La consultora Canudas, profesionales en franquicias fue la elegida para llevar adelante la operación

La inversión estimada para un local de Jumping Club es de U$S 38.000. El valor incluye la adecuación del local, equipamiento con botas de rebote, capacitación técnica para todo el equipo, certificación de instructores, implementación de un sistema de gestión, manuales operativos y acompañamiento en la puesta en marcha. Cada franquicia cuenta con un set inicial de botas para el desarrollo de las clases y un stock destinado a la venta, lo que incorpora un canal adicional de ingresos.

Actualmente, los locales trabajan con un ticket mensual que se ubica entre $45.000 y $65.000, según la plaza. Con niveles de ocupación medios, los estudios registran ingresos dentro del segmento boutique del fitness. En este escenario, el recupero de la inversión se proyecta entre 12 y 18 meses, condicionado por variables como la ubicación, la gestión del franquiciado y la velocidad del desarrollo comercial. 

En cuanto a la operación, la marca trabaja sobre una planificación que busca sostener la actividad durante todo el año. El modelo incorpora acciones orientadas a la fidelización de los usuarios, como eventos y dinámicas grupales, que apuntan a mantener la asistencia y la continuidad.

“Buscamos inversores con perfil emprendedor y visión de negocio, que entiendan que están desarrollando una unidad con potencial de crecimiento”, indica Dean. “El modelo se adapta tanto a quienes involucrarse en la operación diaria como a quienes prefieren gestionarlo a través de un equipo”, agrega.

El objetivo de la empresa es construir una red sólida con identidad, resultados y proyección a largo plazo. En ese sentido, desde la marca explican que cada franquiciado inicia su operación con el equipamiento necesario para brindar servicio, incluyendo 15 pares de botas y un stock inicial para la tienda, todo contemplado dentro de la inversión.

Durante las clases, los usuarios utilizan las botas provistas por el estudio, de manera similar a disciplinas como bici o pilates, aunque con el tiempo muchos optan por adquirir su propio par debido a su practicidad. Esta metodología posiciona a cada local como un espacio de entrenamiento y como un punto de venta dentro del modelo de negocio.

Entrenamiento para toda la familia

Además de la propuesta para adultos, Jumping Club desarrolló un programa para niños a partir de los seis años, edad en la que ya cuentan con mayor desarrollo de la motricidad, el equilibrio y la coordinación.

La iniciativa se organiza a través de actividades grupales y juegos, con foco en el movimiento y la coordinación. Según detalla la fundadora de Jumping Club el objetivo va más allá de replicar una clase tradicional de fitness, la idea es generar una experiencia positiva con la actividad física desde edades tempranas, fomentando la diversión, la socialización y la incorporación de hábitos saludables de manera natural.

por Karina Longo

Facebook
Twitter
WhatsApp
Copiar Link

Notas relacionadas

gontran-cherrier-franquicia-argentina (2)
panaderías-don-armando
Hawaii Market
franquicias-rentables-argentina-2025
don-marino-franquicia

Llevate el ABC de la Franquicia

La guía práctica para entender el modelo y evitar errores comunes antes de invertir.

Últimas novedades

¿Querés recibir todas las novedades mensualmente? Suscribite a nuestro Newsletter